CINE CLUB UNINORTE
Luis Buñuel en Belle de Jour
Belle de Jour de Luis Buñuel (1966) presenta muchas de las constantes buñuelianas: la confusión entre realidad, ficción y deseo, el poder de los objetos, el erotismo, los símbolos oníricos, etc. Asimismo, también contiene algunos elementos surrealistas y de vanguardia.
Belle de Jour narra la historia de un matrimonio acomodado en el que la mujer, Severine, es incapaz de hacer el amor con su marido y rechaza su proximidad hasta el punto de dormir en camas separadas.
Ambos tienen un matrimonio amigo y la mujer le cuenta a Severine que una amiga común de ambas se prostituye por dinero. Severine queda consternada por el descubrimiento, pero poco a poco empieza a considerar la postura de su amiga y acude a Anäis, quien regenta un burdel para que la introduzca en ese mundo. Al principio, Severine es reticente y pone la condición de quedarse sólo medio día, por lo que sus compañeras la apodan Belle de Jour (Bella de Día).
En el burdel conoce a extraños personajes, como el coreano o el duque necrófilo, hasta que la descubre un amigo de su marido (quien se le había insinuado a Severine) y amenaza con contárselo. Ante esto, Severine se despide de su vida de prostituta, pero no contaba con que Marcel, uno de los clientes habituales del burdel se ha enamorado de ella y la sigue hasta su casa. Al enterarse de que está casada, dispara contra su marido.
El final se torna confuso hasta el punto de no distinguir bien la realidad y la ficción, pero al final se nos muestra cómo Severine ha superado sus obsesiones y parece dispuesta a entregarse a su marido.


No hay comentarios:
Publicar un comentario